miércoles, 7 de diciembre de 2011

Una vez fuera, fui a mi habitación pero ya había una pareja, y por ello me metí, junto con ella, en el baño aquel donde la vi por primera vez


No es normal- pensé. Me sentía extraño, como si no sintiese, eso era lo peor. Era como si el tiempo se hubiera parado para  mi corazón- no literalmente, claro, iba lento, muy lento, pero no se había parado, supongo que cuando eso pasa, se nota y no era el caso.
Mientras no sentía, quedé prendado de la única ventana que se veía desde mi balcón. 
Me llegué hasta asustar porque no sabía lo que me pasaba.
Entonces alguien me despertó, aunque antes tuvo que darme unos cuantos meneos para que reaccionara. 
Era Ana, mi compañera de piso - hey!, estas bien?, porque estas solo?, como si fuéramos pocos en esta fiesta!-
Fue cuando me di cuenta de que la música estaba a tope y había bebida por doquier. Luces de neón, chicas, y mucho mucho humo, aunque no me estañaba, allí todos fumaban, incluso yo. (A partir de este momento pensé en si los verdes tendrían algo que ver con mi anterior reacción, supongo que si, nose..) Entonces decidí ir al baño, una vez allí estaba ocupado, que bien...Pero mi pesimismo cambió al ver salir de aquel sucio cuarto de baño a una chica de pelo oceánico (era un cian mas bien tirando a claro). Ella me miró y sonrió, -que haces?- me dijo- mirarme?-. Yo sinceramente le respondí con un sí y ella mirándome me dijo -pues me pone.-
Entonces entre en un shock instantáneo de 3 segundos, y me limité a observarla más y mejor. Oscuros ojos, labios caramelo, escote impresionante (donde me detuve por un momento), cintura estrecha y, bonitos vaqueros. Eso era todo, y ese todo era el todo, era como la guinda, que si no está se hace de notar tanto en pasteles como en postres, sin duda ella, era  tanto el postre como el pastel, aunque mejor el primer plato que el final, pensé seguidamente. 
-Ven - me dijo ella cogiéndome de la camiseta de tirantes un poco ancha donde lucían mis tatuajes de diferente grandária. Me llevó al centro, donde estaba la verdadera fiesta, y empezamos a bailar. No podía dejar de mirarla, sin embargo no pensé en besarla, hasta que lo hizo ella. Su boca sabia a , no se exactamente qué pero me gustaba, sí, era algo,,algo que me volvía loco. Le cojí de la cintura y la atraje a mi, ella me mordió un poco, y aunque me sorprendió, me gustó que lo hiciera.
Poco después, ella intentaba meterme mano, entonces acerqué mi boca a su cuello y susurrando le dije a la oreja - Aquí no- y le cojí la mano cariñosamente para que no se perdiera, pues teníamos que atravesar toda la gente. Era difícil creer que en un piso tan pequeño cupiesen tantas personas. 
Una vez fuera, fui a mi habitación pero ya había una pareja, y  por ello me metí, junto con ella, en el baño aquel donde la vi por primera vez. Luz ambiental, música de fondo y ella junto a mi, le pregunté como se llamaba y ella me respondió con un beso que pronto seguí, fue así como mi boca recorrió su garganta, su escote y,,,, 

No voy a contar lo que pasó mas tarde, pero si os digo que viváis vosotros como viví yo ese momento, sentir lo insensiblemente posible, y saborear esos labios que.. cuando lo hagáis, ya me contareis.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Entonces, me miró, y yo lo sabía, aunque también él sabía que yo lo hacía, y yo ilusa, me acerqué a él.

Un día de noviembre, cielo oscuro, brisa gélida y una preciosa cabaña de madera.
Me gustaba mucho ese lugar, ese ambiente...respiraba lenta y profundamente para sentir ese característico olor recorrer mi cuerpo, pálido y estremecido por el frío. Allí, no había nada de valor, era una caseta de madera de roble, con una ventana, una cama y una hoguera. Me gustaba ir allí para evadirme, para sentirme de otra manera, pensar que era otra persona y formar parte de la naturaleza. 

Soy una chica dulce  -o eso aparentaba-, y la verdad es que, aunque no me considere tímida, no suelo salir mucho. No soy una chica de ciudad, pero tampoco de pueblo..no creo que encaje en ninguno de estos dos polos. Mis días de invierno los pasaba en esa cabaña retirada del mundo, donde conservaba la comida justa y necesaria. Estaba sola, siempre lo he estado, y no porque quisiera, si no porque a mi edad la gente no quería perderse por el bosque, solo querían salir de "botellón" y a mi eso, me producía dolor de cabeza.

El día 27, decidí salir a por setas, me había estudiado cuales eran comestibles y cuales no, así que no había peligro alguno. Caminando por los montes, buscando estos hongos, me paré cuando vi a un chico -sí un chico, es raro, allí solo en el bosque..lo sé- y entonces, me limité a observarlo. Era atractivo, tenía el pelo oscuro azabache, y lo lucia con estilo junto con una barbita consistente y refinada que le oscurecía los rasgos faciales. Seguidamente, volví la mirada hacia el suelo húmedo y abarrotado de hojas secas.


Entonces, me miró, y yo lo sabía, aunque también él sabía que yo lo hacía, y yo ilusa, me acerqué a él. No hizo falta preguntar porque verle, me lo decía todo. Su mirada salvaje y su tez finamente tostada me producían sed, sed de él, era, era tan natural, era como,,,como si el bosque hubiese cobrado forma humana.
No hablamos, solo nos miramos durante unos segundos más y luego, luego le besé, no podía más, mi cuerpo reaccionaba así y fue ese impulso el que dejé salir. Lo raro es, que cerré los ojos muy fuerte, como si tuviese miedo de verle la cara cuando yo, bueno, yo le besaba..Por ello, me sentí estúpida y logré abrirlos. 


Entonces se separó de mí, y me dijo : "te espero donde siempre"- todo fue tan rápido que no tuve tiempo de relacionar las palabras en mi mente, pero cuando me di cuenta, estaba sola y aturdida. Como no entendía nada y no lograba encajar lo sucedido en mi cabeza, pensé que me había tomado alguna seta y me sentó mal. Fue así como decidí volver a la cabaña y acostarme, aunque intentando razonar por el camino.

Cuando llegué a la casa, me dolía la cabeza de intentar establecer lazos coherentes que se volvían cada vez más  inexistentes. Así, que decidí tumbarme un rato. Cuando deposité la cesta repleta de setas en la encimera, me dirigí hacia la cama, fue entonces cuando vi a la naturaleza personificada.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Mis dedos acariciaban sus pechos y mi boca recorría su garganta.


Estaba en la cama,,con ella a mi lado, tumbada de costado mirándome a los ojos y con una mano dentro de mis pantalones. Aun estábamos vestidos, yo esta vez estaba convencido en hablar..me gustaba mucho y no quería perderla.
La conocí en verano, ella caminaba sola..y yo no pude soportar apartarle la mirada. 
Tiene el pelo muy largo, rojizo y unos ojos,,que..buff,,,si supierais como es..habríais hecho lo mismo que yo. Fui hacia ella, y contuve el aliento, me quedé pensando si decirle qué hacia sola en esa calle desierta y estrecha, como era aquella, o de lo contrario, desnudarla y tirármela allí mismo. 
Como soy un chico educado, obté por lo primero. 
Me examinó con la mirada. Era un momento de silencio, muy extraño. 

Así nos conocimos...y así discurrió el paso del día, pero de noche acabamos en la cama.
Mis padres están de viaje, y era el momento idóneo para invitarla a pasar. 
No penséis que soy un aprovechado..solo me adapto a las circunstancias..y algo así era bueno que me pasara..soy virgen, tengo 17 años y ni soy corpulento ni presumo de mis abdominales, solo soy alto, con ojos verdes y pelo muy oscuro, quizás un poco mas largo que el corte de hombre habitual.

Ella accedió a venir y por fin habló, me dijo que donde estaba el baño, se lo señalé y me tumbé en la cama pensando si lo que me había pasado era real.
Como tardó un rato, me quité la camiseta, como ya os he dicho..era verano, hacia calor vale?, no penséis cosas extrañas..no me la quiera tirar..bueno,,quizás sí....no sé.
Cuando salió, me volvió a mirar de esa manera que tanto me encendía,,dios esto no me podía estar pasando,,,esos ojos.... contrólate!- me decía a mi mismo..-

-Quiero acostarme contigo..- En esos momentos me incorporé, no sabia si había escuchado bien lo que me dijo o si es que había llegado a delirar.
-¿Como?, - Pregunté.
Mi madre me dijo que fuera educado con las chicas, les gusta que les traten bien y con cuidado..así que eso hice. Me acerque a ella y le acaricié el rostro tocándole ese pelo tan largo, suave y rojizo, seria de verdad?,es decir su bello púbico también seria de ese cobrizo brillante?..no me lo podía creer,,estas cosas no me pasan a menudo y menos pienso en el bello púbico de todas las chicas a las que veo. No soy un salido.

En ese momento, se quitó su vestido de flores, tenia los pechos al descubierto y unas diminutas braguitas de puntilla color salmón.  La conduje hasta mi cama y me excitó verla allí tendida bajo la ventana por donde se divisaban las estrellas.
La besé, primero con miedo....después sin él y mucho mas intensamente hasta el punto de colarme dentro de ella.
Esa chica me había arrancado los calzones, menos mal que me puse unos limpios esa mañana.
Mis dedos acariciaban sus pechos y mi boca recorría su garganta. 

Me gustaba su tono de piel, el efecto que producía en ella la Luna era alucinante, y poco a poco la escuché gemir más y más alto..Entonces fui más y más deprisa.
Llegué a correrme dentro de ella, y creo que aquella maravilla lo disfrutó tanto como yo.
Pasaron 6 minutos o así y tuve que hablarle, tenia que decirle lo mucho que me había impresionado y que era mi primera vez que, bueno...

Me recosté junto a ella, la miré, y me dijo que tenia que irse.


Me quedé boquiabierto. Necesitaba saber su nombre, su número de teléfono, donde vivía...todo eso se esfumó cuando se empezó a vestir.
- Bueno, encantada...-Me dijo con la mirada baja.
- Encantada?, como que encantada? necesito saber tu nombre!..yo..bueno, yo..
- Me llamaré como tu quieras que me llame..-Contestó-
- Pero..no te entiendo..¿Qué edad tienes? ¿Donde vives?- Todo eso era muy extraño. Estaba muy aturdido.
- Nos veremos pronto, Isaac - Me guiñó un ojo y parpadeé de perplejidad.
- Pero ,,como?, ¿como sabes mi nombre?- No entendía nada...

Abrió al puerta y desapareció.

Tuve que salir a buscarla, no me podía quedar parado, era demasiado importante. 
Así, que me dirigí a la calle, mire de izquierda a derecha y solo recibí miradas. 
No la veía por ninguna parte..me sentía disgustado, pero no por ella..sino por mí, por no haber sabido reaccionar, ni entenderla...
Lo que me desconcertaba en ese instante eran las miradas de la gente, un pizzero con su moto no paraba de mimarme, al igual que varios taxis..me pregunté porqué...


Había salido tan rápido de casa desesperado por buscarla que no me detuve en vestirme..genial.
Qué listo eres Isaac.






Todo era perfecto, no parábamos de comer, reír y beber, todas juntas, hasta esconderse sol..

Todo era perfecto, solo escuchaba risas y más risas a mi alrededor.
Estaba con 7 amigas mías, de las cuales amigas verdaderas solo eran 2; habíamos preparado todo lo necesario para que no se nos olvidara nada en casa. Teníamos un mantel a cuadros rojo intenso (o rojo puta, como lo llamaba Paula), a juego con la nevera portátil. Sólo que esta ultima estaba abarrotada de intensas fresas del mismo color del fondo, resaltando el contorno blanquecino opaco de la misma.
Paula, era la típica chica que con solo mirarle sabes que te va a caer bien. Tiene carácter, pero se muestra de lo más afable. Siempre que no le estropees o pierdas algo de su ropa (en cierto modo, tiene toda la razón), le caerás genial.


Era el "Día del Picnik", por eso estábamos tan nerviosas. Todos los años lo celebramos, y este no iba a ser menos, los pasteles, los hizo mi madre, y la cubertería la trajo Marlene, otra de mis amigas.
Marlene es extranjera, de un tono de piel oliváceo y su buena mata de rizado pelo negrizo, hace que resalten sus ojos característicamente estilizados.


Nos encontrábamos en un frondoso bosque, en el cual, unos kilómetros más a dentro de esa extensa pinada podíamos observar una lujosa y encantadora balsa de agua transparente. (No es que sea un lugar de sueño, qué va..solo que nosotras lo veíamos con buenos ojos...).
Así, que como buena fotógrafa que soy, invité a mi cámara a acompañarme. Como siempre, respondió encantada.
Hicimos varias fotos y ....Tonta de mi!, se me había olvidado el móvil en el coche!.
Gracias a Dios,  tenemos amigos que conducen, llegamos a aquel monte frondoso, por ellos. 
La verdad es que son chicos encantadores, dispuestos a acompañar a unas jóvenes caprichosas como lo eramos nosotras. Y como es normal, con tanto alago al que me refiero a ellos, para no perder su reputación de buenos amigos, dieron la vuelta y me trajeron el móvil.
Xé, qué chico, es un amor! (como diría Martha.)
Martha es...bueno, Martha es Martha. Tiene sus manías, como todo el mundo..pero ella es la María de las manías. Lo bueno, es que lo reconoce. Aunque sea de pequeña estatura, es encantadora y radia tanta energía que a su lado, te sientes más viva que nunca.


Primero empezamos por los pasteles..luego, con el "jennessee Whiskey del no. 7", vamos el típico Jack Daniel's que había traído de Austria, por ser tan típico de la zona (me fui de vacaciones allí y tenia que traer buenos regalos). 


Me encantaba el día del Piknic por los rituales que hacíamos, eran misteriosos y muy divertidos. Nos pusimos, la "corona de Hadas", cada una tenía la suya. Está compuesta por ramas de árboles aún tiernas enredadas entre sí formando una esfera. Algunas, decoradas con flores. Se ponían en la cabeza. Ese día, todas teníamos que ir de blanco, como era tradición.


Imaginaos... 7 chicas adolescentes en un bosque al atardecer, todas con un vestido blanco muy similar y coronas de Hadas en la cabeza, cogidas de la mano y cantando alrededor de un árbol.
Esas éramos nosotras, ese era el "Día del Picnik". 


Pensaréis ..que estúpidas crías!.
Pues para nada.
Esa era una invocación. 
Una invocación al Dios Dioniso


Este Dios, es inspirador de la locura ritual y el éxtasis, a parte de tener gran importancia en la mitología Griega.
Nosotras 7 adorábamos al Dios Dioniso, y por eso nos encantaba perder el control bebiendo, incentivando nuestra locura y la sed del descontrol.
También se dice de Dioniso, su capacidad de unir los lazos entre los vivos y los, no vivos.


No somos raras, ni estamos colgadas, solo somos Ménades.


Las Ménades son seres femeninos divinos estrechamente ligados el Dios Dioniso.
Por eso cada año, le invocamos para poder una vez más sentir culto orgiástico con él.
Nos encanta la violencia, el derramamiento de sangre, sexo e incluso la mutilación e intoxicación.


Lo que no os he contado es, que en aquel árbol, en el cual estábamos danzando alrededor, estaban degollados distintos animales, conejos, ratas, gatos e incluso, un collie (raza de perro característica por su hocico alargado y una multitud de cálidos colores en su pelaje), cullos corazones habían abandonado sus cuerpos para alimentarse de los nuestros.


Esa era la manera en la cual le hacíamos culto a Dioniso, había que comer carne roja, para llegar a tener esa comunicación.
Era muy divertido!, a todas se nos ponían los ojos en negro y no parábamos de recitar:
"αυτοί βλέπω σε εμείs we're έτοιμος ω Θεόs Dioniso , δικό σου gist arα λατρεύω", (en griego); constantemente.
Significa: "Ven nosotras, estamos preparadas, oh dios Dioniso, tu esencia hará culto"
Nos pasamos toda la noche. 


A la mañana siguiente, como buenas hijas, volvimos a casa.
Nadie preguntaba nada...según nuestras ignorantes familias, estábamos en casa de una amiga haciendo un vídeo que nos pedían en el colegio todos los años, para la clase de Inglés. He ahí nuestras vestimentas.


¿Será verdad, eso de que nada es lo que parece?